Fotografía de naturaleza en Cabañeros

 



Cabañeros, un lugar para mirar

El Parque Nacional de Cabañeros y los Montes de Toledo ofrecen un paisaje que cambia continuamente. Las grandes extensiones de raña, los bosques de encinas y alcornoques, los valles y arroyos, las sierras y los pequeños rincones de vegetación más húmeda hacen que cada recorrido tenga algo diferente que observar.

A esto se añade una fauna muy variada y la posibilidad de contemplar el paisaje en todas las estaciones del año. El otoño transforma los colores de los bosques, la primavera llena de vida los campos y los arroyos, el verano ofrece una luz muy característica y los días de invierno permiten descubrir un paisaje completamente distinto.

Por eso Cabañeros es también un magnífico lugar para la fotografía de naturaleza . No hace falta buscar siempre una imagen extraordinaria: muchas veces basta con detenerse, observar y esperar a que aparezca ese paisaje, ese animal, esa luz o ese pequeño detalle que merece ser guardado.


Paisajes, fauna y luz

En Cabañeros se puede fotografiar prácticamente de todo: grandes panorámicas del paisaje, detalles de la vegetación, arroyos y formaciones rocosas, aves, ciervos y otros animales, además de los cambios que experimenta el territorio a lo largo del año.

La fotografía de fauna requiere, sobre todo, paciencia y respeto por los animales. En determinados lugares y actividades es posible observar aves y otros animales con mayores posibilidades de contemplarlos tranquilamente. El Muladar del Cerro del Madroñal, por ejemplo, ofrece una oportunidad especialmente interesante para la observación y fotografía de aves rapaces.

También las rutas en 4x4 por la raña de Cabañeros permiten recorrer paisajes muy abiertos y acceder a una perspectiva diferente del Parque, mientras que las rutas a pie ofrecen algo que a veces se pierde desde un vehículo: la posibilidad de avanzar despacio y fijarse en los pequeños detalles.

En realidad, muchas de las rutas de los alrededores de Navas de Estena pueden convertirse en recorridos fotográficos. El Boquerón del Estena, el entorno del Acebo y Las Fuentes, Los Reales o los diferentes miradores ofrecen paisajes muy distintos entre sí.


Fotografiar también es aprender a mirar

Una de las mejores cosas de la fotografía de naturaleza es que obliga a mirar de otra manera.

Cuando se camina por el campo con una cámara, se empieza a prestar atención a cosas que normalmente pasan desapercibidas: la forma de un árbol, una flor entre las rocas, el reflejo del cielo en el agua, una pared de cuarcita, las huellas de un animal o la luz que entra entre las ramas.

Y no siempre hace falta recorrer muchos kilómetros. En Cabañeros, un mismo lugar puede cambiar completamente dependiendo de la época del año, la hora del día o incluso de si el cielo está despejado, cubierto o acaba de llover.

La naturaleza no se repite exactamente dos veces.


Una mirada personal a Cabañeros

Las fotografías que acompañan este artículo tienen además una particularidad: no proceden de una colección profesional ni han sido realizadas expresamente para ilustrar una publicación.

Son fotografías de María del Carmen López, que durante más de treinta años ha trabajado como sanitaria en la Zona de Salud de Retuerta y que durante una parte de ese tiempo vivió en Navas de Estena. Desde entonces ha continuado recorriendo a diario estos caminos y paisajes en sus desplazamientos desde Ciudad Real.

Cuando algo le llama la atención, se detiene y hace una fotografía.

Son, por tanto, imágenes tomadas desde el conocimiento y la familiaridad con un territorio recorrido durante muchos años. No pretenden ser una colección exhaustiva de Cabañeros, sino simplemente una mirada personal a algunos de sus paisajes y rincones.

Y quizá ahí esté precisamente su interés: en mostrar Cabañeros no solamente como un lugar al que se viene expresamente a buscar una fotografía, sino como un paisaje que aparece continuamente ante quien sabe mirar.


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Fotografías: María del Carmen López